Ciudad de Dios
Mi primera película brasileña: otra gran película para la saca.
Hace ya mucho que la tenía comprada pero me daba cierto resquemor sentarme a verla. No encontraba el momento. Menos mal que Sandra consiguió convencerme…
La tenía fichada desde un día que, revisando qué películas había visto y cuales no del top 250 de la IMBd (mi referencia cinematográfica), econtré un título brasileño entre las primeras posiciones: Cidade de Deus de Fernando Meirelles.
Un día, pasenado por el Fnac, en la sección de joyas rebajadas, estaba Ciudad de Dios a 9€. La portaba tiraba un poco para atrás. Me gustaba más la americana pero, por mala que pudiera llegar a ser, había que darle una oportunidad. Y es que, un servidor, pensaba en cine brasileño y se imaginaba la frontera de Portugal en los años 80. Como casi siempre… prejuicios, prejuicios, prejuicios…

Ya en casa, le comenté a Sandra que la ponían por la nubes, que muy buena nota, que patatim, que patatam… Más que la calidad de la película me preocupaba la violencia que pudiera presentar. Todo lo que yo sabía de las fabelas brasileñas era malo y el título, aunque hablaba de lo divino, me hacía pensar más bien algo infernal.
Ciudad de Dios es un barrio brasileño levantado por el gobierno donde enviaban a las familias que carecían de casa o habían sido victimas de inundaciones o alguna desgracia similar. Se juntaba allí de lo bueno lo mejor.
Buscapé es el protagonista y narrador de la película. Un joven brasileño criado en Ciudad de Dios pero con muchas reticencias a dejarse llevar al lado oscuro. Veía lo que había a su alrededor y no le gustaba. Lo que anhelaba era convertirse en fotógrafo.

La película empieza con una escena que en realidad tiene lugar cronológicamente a mitad de la película. El director la presenta así al más puro estilo Guy Ritchie para luego ir enlazando flashbacks que, agradablemente, no se hacen nada pesados y que aportan mucho y conforman una trama muy coherente y bien representada.

La historia que se explica es la de la vida y entorno de un chico de las fabelas. Cómo crece y se relaciona en un entorno completamente condicionado por drogas, pistolas y bandas. Está basada en hechos reales como se proclama al final de la película y, con el ánimo de no desvelar nada más, diré que es una de esas películas con un rinconcito muy importante en mi filmoteca particular. Ahora mismo está dentro de ese Top10 personal formado por 60 o 70 películas

Soy adicto a las comparaciones así que aprovechando el símil con los flashbacks de Guy Ritchie podría comparársela a Snatch por los cambios repentinos de escena y por cómo se conduce la acción de la película. Pero, para aquellos que la hayan visto Snatch, comentar que, Ciudad de Dios, es una historia mucho más humana y más próxima, protagonizada por niños que se creen hombres porque han crecido en un mundo demasiado violento para su edad.
Recomendable 100% para todo el mundo. Dura 130 minutos que pasan volando. La identificación con los personajes, sus circunstancias y sus comportamientos es total y absoluta. La violencia que existe en la película se rechaza pero se entiende por necesaria. Una visión muy cuidada de todos los aspectos.
Una película hecha con mucho, mucho, mucho cariño. Espectacular.
