Cuánta razón
Estaba en la parada de autobús esperando al autobús, cuando me he dado cuenta de que una niña berreaba.
Al poco le ha pedido a su madre el paquete de chicles del que la madre y las dos hijas habían comido.
-DámeloooOOOooo…
-El paquete me lo quedo yo.- …otra criaja y otra madre que arregla rápido las cosas…
-Para leeEEEeeeeer… - …oh!…
-Toma, lee.- contesta, amable, la madre.
Y la niña se ha puesto a leer Trident. Era bajita, pequeña. Tenía el pelo negro y le venía desde la coronilla, como si fuera un gran flequillo, pero sin ser flequillo, que se agradece. Tenía los ojos bien grandes y bien negros.
Y hemos subido todos en el mismo autobús.
Casualmente, se han sentado las tres detrás de mí, la pequeña morena justo detrás de mí.
-Mama -dice la peque-, ¿de dónde salen los troncos? - …¿los troncos? No un árbol ni una planta… ¿los troncos?
- ¿Los troncos? - …lo mismo ha pensado ella…
- Sí.
Y la Mama le ha explicado algo sobre semillas que el ruido de la calle y las conversaciones de enfrente no me han dejado escuchar. Lo siguiente que he captado ha sido un pedazo de conversación ambientada en la era glacial.
Decía la Mama:
-Pues estaba todo nevado y hacía mucho frío.
Y dice la otra niña, que era un pelín mayor:
-Y si hiciera más frío, la calefacción sería más barata, ¿no? - …¿perdón?…
-No -dice la Mama-, las cosas, cuantas más hay, más baratas son. Si tú tienes un pez…
Ruido.
-…y si tú tienes muchos peces…
Estas personas me inspiran.
Dedicado a estas tres mujeres y al niño que le preguntó a su madre si un león sabe que se llama león.

January 4th, 2006 at 00:51 am
Creo q era: “Mamá, ¿los animales saben como se llaman?” Porque un perro ha de saber que cuando dicen perro se refieren a él si hemos sido nosotros los que les hemos puesto nombre…
En realidad, lo que hará que te rebanes los sesos es pensar si el jarrón se hubiera roto si yo no te hubiera dicho nada…
P.D.- También pedir para leer un paquete de chicles…